Archive for 30 junio 2014

Cuando me tocan la ventana

junio 30, 2014

En el medio de la noche, me despierto en mi cama
Porque tengo pesadillas que me tocan la ventana
Recordando lo que he visto, me levanto exaltado
Rogando que no me toque la ventana un motorizado
Mientras veo al que le tocan, me pongo blanco como un papel
Y me atraviesa por la mente lo que pensaría Graham Bell
Al saber que por su invento, cuando no nos podemos mover
Aparece un motorizado que nos viene a joder
Se levantan la franela para mostrar lo que nos sale
Si Dios guarde nos negamos a entregar lo que tanto les vale
Quien podria negarse ante tal motivacion?
Solamente superman, batman o un guebón el guasón
Cuánta impotencia se siente cuando pasan escaneando
A ver cual de sus proyectos de victima un teléfono anda meneando
Una sensación de renacimiento te recorre todo el cuerpo
Al saber que no eres tu el que pudo hasta resultar muerto
Mientras todo esto pasa los eunucos del gobierno
Dicen que es el imperio que con ellos se esta metiendo
No hay manera de escaparse, no importa lo que se haga
Por lo que vivo día a día esperando que me toquen la ventana
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Escribir cosas bonitas

junio 22, 2014

Quiero escribir sobre el niño que se supera
Que estudia mucho, que va a la escuela
El niño aquel que luego de mucho sacrificio
Sale adelante, orgulloso por todo lo que hizo
Quiero escribir sobre un pais sano
Donde la gente sale, tomada de la mano
Con plazas y parques repletos de alegría
Sin importar la hora, el sitio ni el día
Sobre las colas solo quisiera escribir
Sobre pepsi, coca, big cola y como me hacen sentir
La diferencia entre un sancocho cruzado
Y aquel que sin cola de res lo han preparado
De desabastecimiento quisiera decir orgulloso
Que no hay balas, bombas, ni nada peligroso
Que estamos en cero en cuanto a delincuencia
Que no tenemos nada que haga doler la conciencia
Hay tantas cosas buenas en este país
Sobre lo que es necesario poder escribir
Llegará el momento que todos esperamos
En que vivamos, nuevamente, todos juntos como hermanos

Giordanicidio?

junio 20, 2014

Magnicidio en papel

junio 20, 2014

Paramilitares entrenando en Miami, luego atrapados en Venezuela. Asesinos atrapados en un hotel de plaza Venezuela. Destrozos a la propiedad privada en edificios de los ruices porque estaba un francotirador. Correos de los que se puede intuir el odio con que preparan el asesinato vil del presidente. Miles de dólares invertidos para espiar a quienes pueden tener ese interés. Kilómetros de uñas comidas en espera de unas pruebas que permitieran convencer, sin lugar a dudas, el plan del imperio para sacar del medio al neo paladín del socialismo… Y nadie vio que Giordani preparaba, desde hace 16 años, el plan magnicidia?

Mano derecha (o mejor izquierda) del galáctico. Asesor, cual goebels, de las acciones más radicales para lograr la implantación del “socialismo del siglo XXI”. Quieto testigo, con su sombrero de paja sin forma, de todas esas horas de lección socialista que domingo a domingo daba su líder, y que el, cual mentor, miraba con ojos que parpadeaban muy rápido, y que ahora, más que mentor podríamos concluir que mentía. Pilar fundamental, Torre de Babel, que luego de darlo todo, fue sacado cual Mario Silva del reducto Castro-Chavista.

Ahora, quiero ver a Jorge Rodríguez con su sonrisa cínica explicándonos el ataque alemán del que fue víctima giordani: Alzheimer. Quiero ver a diosdado pidiendo a las fuerzas malignas que destruyan al atacante. Quiero saber quién le va a caer a coñazos al traidor. Si ya preparan la citación a la fiscalía para que declare como en 16 años en el poder, esperó el peor momento, o el mejor, para dar ese zarpazo mortal a la gestión del presidente. Magnicidio? Ya vemos que no sólo se logra matando físicamente, sino que con sólo una carta, un reclamo, se mata no sólo al hombre, sino a su ideal.

"Bagatela": el modelo de organización económica revolucionario

junio 17, 2014

Dadas las condiciones e intenciones del gobierno venezolano, seguidamente se presentarán las características del nuevo modelo de organización económica de la revolución: la Bagatela.

La Bagatela debe ser registrada por una persona natural perteneciente a la clase media-alta. Esto debido al hecho de que asegura que llegado el momento, que con seguridad llegará, se le acusará de traidor y cachorro del imperio, y se requerirá de unas pruebas de viajes a los Estados Unidos a recibir instrucciones de la CIA y del FBI, las cuales deben haber sido entregadas, por supuesto, en la sede real que aglutina a estas dos organizaciones del mal: Walt Disney World.

El “Bagatelario”, bajo ningún concepto puede hacerse rico ni mucho menos millonario gracias a su esfuerzo y constancia. No!. Por ello, al momento de registrar su Bagatela presentara una declaración jurada de bienes, contra la cual se verificara mensualmente si está mejorando en la más mínima medida su situación económica. Cualquier mejora, por mínima que sea, será penalizada con todo el peso de la ley.

El proceso de selección del personal que laborará en La Bagatela, deberá consistir en la contratación de los especímenes que indiquen los sindicatos afectos al gobierno. Reposeros, flojos, sindicalistas, fuerzas bolivarianas, en fin, todo aquel que sueñe con un alto ingreso y poco trabajo gracias a la protección de la ley respectiva, es candidato perfecto para trabajar en la Bagatela. Y si se le ocurre al Bagatelario exigir que trabajen, en forma inmediata la Bagatela pasará a manos de los bagateleros sin necesidad de ley o reglamento alguno.

La Bagatela deberá mantenerse funcionando vendiendo productos a precio de Sicad I, bajo la supervisión de la superintendencia de precios justos. Y Dios guarde que mantenga vacíos los anaqueles/mostradores/vitrinas, ya que igual que en el punto anterior, la Bagatela pasará a ser parte de los haberes de los Bagateleros.

Así, con la Bagatela como forma de organización económica, el futuro del país está asegurado. Asegurado que desaparecerá así como todos los productos que, al ser vendidos por empresas golpistas cachorras del imperio, no se consiguen por estar guardados para el mega-maxi-ultra-triple-penta-magnicidio (alguien intentará un ataque al presidente lanzándole una lata de leche en polvo… )

NOTA: Al lector que desee profundizar en el tema, busque los sinónimos y antónimos de “bagatela”…

Feliz día del padre, sr. Presidente

junio 15, 2014

Usted que es padre, señor Presidente
Usted que mantiene su hogar, como se siente
No tiene miedo de que su hijo no vuelva?
Que lo mate un malandro saliendo de la escuela?

Como ha hecho con tanto trasnocho
Pensando en estirar un salario todo mocho
Ya viene el momento de inscripciones en la escuela
Hora de vender un pulmón, una pierna

Y si es universitario su hijo, como hace?
Pensando que un GN lo ataque a lo salvaje
Convencerlo de que no vaya a luchar por su futuro
Debe ser preocupante para usted, lo intuyo

Y si por mala suerte se mete en un lío legal
Preocupese porque en los tribunales le va a ir muy mal
Si no tiene plata para comprar su libertad
Cuente con que su familia sufrirá para irlo a visitar

Cuénteme como hace, sr. Presidente
Como sobrevive entre tanta desidia y muerte
Díganos su secreto, cómo hace el milagro
De no sufrir de ansiedad metido horas en un carro

El día que sin sus panas asuma todos nuestros problemas
Ese día, Presidente, verá soluciones a todos estos temas
No siga con el cuento de que es por magnicidio
Por lo que no ha atendido todo por lo que fue elegido
Olvide las excusas, recuperemos el país
Así podremos todos ser y hacerlo feliz

Lamentablemente a usted todo esto le resbala
Le importa un bledo lo que el pueblo reclama
Siga viviendo de los delirios de Rodriguez
Mientras nos preparamos para lo que sin duda sigue
Recuperar al país, volver a ser un bravo pueblo
Que deberes y derechos no sean solo un recuerdo

Salga de ese crisol, de esa trampa de muerte
Para que todos tengamos un feliz día del padre, sr. Presidente

Venezuela: país de cola

junio 11, 2014

Cualquier persona en el mundo quiere que su país sea el mejor. Pero no por detentar un trofeo, sino por contar con las condiciones que permiten vivir de la mejor manera posible. Esto implicaría tener unas condiciones económicas, sociales, culturales, políticas, educativas y pare usted de contar, que provean, como diría Bolivar, “la mayor suma de felicidad posible”. Cualquier país que falle en cualquiera de los parámetros que identifiquen a un país como “el mejor” va bajando en la escala de países, hasta que se encuentra aquel país que queda de último en esa escala.
“Cola” se define como: extremo posterior o último de cualquier cosa; pero también como hilera o fila de personas que esperan su turno. En Venezuela, “cola” es el sinónimo de: trabajo, necesidad, miseria, humillación, desesperanza, etc. Todos los venezolanos lamentablemente nos hemos adaptado a la idea de que para todo hay que hacer cola: para comprar carne, leche, harina, azúcar, artefactos electrodomésticos, llenar el tanque de gasolina, sacar la cédula, sacar el pasaporte, comprar cemento, canillas, baterías, entrar a una clínica, comprar medicinas, alquilar una vivienda, obtener un crédito, comprar un carro, comprar una moto, comprar papel toalé, jabón de baño, y por ahí va la cuenta. Entonces se ha generado un cultura “de cola”, donde cada venezolano se prepara para su inevitable destino de embocar en la que le toque. Frases como “aquí llevo la plata para comprar el cupo de la cola”; o “jefe no vine a trabajar porque estaba en la cola de …”; o “estas loco! Tu crees que voy a hacer esa &@ta cola?!” Son comunes hoy en día. Los venezolanos ven una cola y se meten incluso sin saber para que es. A veces ni siquiera es para nada sino que pasadas las horas alguien descubre que no era una cola y todos se retiran, en búsqueda de otra donde comprar lo que estén vendiendo.
Actitud. En un país de primera línea, sus ciudadanos tienen la actitud que los hace exigir que todo se haga acorde con la posición de su país. Para que Venezuela logre escalar posiciones, sus ciudadanos debemos asumir la actitud de exigir que se respeten nuestros derechos, cumplir con nuestros deberes, y colocar en el gobierno a quienes tengan una visión de país de punta, y no de cola.

Aumentando la eficiencia gubernamental

junio 10, 2014

No todo puede ser quejarse y despotricar contra el gobierno. También hay que entender el contexto en el cual el gobierno actúa, y en función de ello realizar aportes, como todo buen ciudadano debe hacer en cualquier parte del mundo. Y cómo no entender que no tenga tiempo para algunos detalles un gobierno con la mayor cantidad de ministros, viceministros, directores, presidentes, gobernadores, alcaldes, diputados a la asamblea nacional y a cuanto consejo legislativo tenemos en el país. Todo ese contingente se dedica, día a día, a problemas como el magnicidio, el ataque a la pobreza, la inversión social, etc. Por ello, a continuación propongo algunas acciones que ayudarían no sólo a tener un mejor país, sino a que el gobierno recupere la percepción que los Estados Unidos ha manchado y tirado al suelo. Veamos…
Debido a las acciones de guerra psicológica y hasta química-biológica de la CIA y el FBI (quienes mantienen al gobierno en tremendo peo), a diario se hacen colas para adquirir cualquier producto en nuestro país. Como contrarrestar ese efecto apátrida!? Pues más sencillo imposible: como los venezolanos no queremos ponernos de acuerdo, y salimos todos corriendo justo a la misma hora tanto hacia nuestro trabajo, como de este a nuestros hogares, se hacen unas colas que nada tienen que ver con la ineficacia del gobierno. Entonces, ya que el pueblo hace todo lo necesario para estar en una cola por horas, pues el gobierno lo que debe es aprovechar esa autodeterminación popular y aprovechar los camiones de venta móvil de carne, medicinas y cualquier cosa que inauguro “el galáctico”. Con sólo abastecerlos, y estacionarlos en cualquier parte al lado de una cola, estarían dando la oportunidad de la adquisición de los productos “más buscados”, sin cargar con el estigma de estar haciendo al pueblo hacer cola, ya que estaban en la misma en forma voluntaria.
La radio. La radio se ha convertido en un medio de ataque frontal de las fuerzas oscuras del imperio. Son horas y horas de ataque, donde se leen y comentan las noticias fabricadas en los laboratorios de guerra inmunda de la oposición. Lo que se debe hacer es eliminar todos esos programas de radio, y hacer una cadena infinita con un programa de Jorge Rodríguez, donde desboque todo ese amor y sinceridad que lo caracteriza. “Hablemos del enemigo” podría llamarse, o “más que amor, frenesí!”, donde se traten temas como la unión interciudadana, el respeto de los derechos constitucionales, la honradez en tiempos de revolución, etc. Obviamente, diosdado y tareck tendrían secciones fijas para el placer y halago del público cautivo, y seguro que la sección de Eljuri de “índices revolucionarios” sería del agrado y uso de todos.
Finalmente, la inseguridad. O la seguridad, porque no se puede hablar de lo que no existe. Sobre la seguridad en las colas, se puede usar a los boy scouts para que aseguren la misma. Así, cuando los motorizados se acerquen a pedirle gentilmente a quién este usando su celular que por favor no lo use ya que quita la atención de la vía y puede causar un accidente, los boy scouts pueden darle una calcomanía por buena conducta, la cual llevarán orgullosamente en el tanque de gasolina de sus caballos de hierro, con lo cual se podrá ver el grado de bondad de cada motorizado que se le acerque.
Estas son simplemente unas ideas, un pequeño aporte en función del beneficio del país. Se escuchan algunos otros más que seguro hay y necesitamos implementar para sacar este país adelante! 

Pronóstico Reservado (o la faena para comprar una batería en Venezuela)

junio 3, 2014

El cielo se encapotó de repente. Entendí que todo el esfuerzo hecho hasta ese momento iba a ser inútil, que no había manera de evitarlo. Levanté los ojos al cielo y le pregunté a dios: “he sido tan malo como para merecer esto?”. Obviamente, la respuesta no se presentó. Miré nuevamente el aparato que tenía el señor en las manos, pidiéndole que hiciera nuevamente la prueba. El diagnóstico era definitivo. No había duda de la gravedad del caso. A mi lado otra persona se retorcía del dolor mientras con dificultad llamaba por teléfono para dar la misma mala noticia: la batería del carro estaba mala…
Con miedo le pregunté al señor que me atendía: “y por casualidad tendrá baterías para este carro”? La larga y estridente respuesta me recordó la triste realidad que vivimos en Venezuela: “noooooooooooooo que va”. Las vías estaban cerradas. No había más opción. Toda la planificación del día se iba al demonio, ya que tocaba ir a la duncan, única distribuidora de baterías, intervenida por el gobierno, y donde no hay garantía de encontrar el modelo que requiere el carro para seguir funcionando. Luego de tomar una bocanada de aire, y de que el técnico me dijera “dele a ver si prende, si no para auxiliarlo”, con lo cual quemé unas calorías mientras retraía en forma espasmodica los intersticios anales y le daba a la llave a ver si prendía el carro, el cual luego de un sonido como en cámara lenta dio arranque. El otro señor me preguntaba “y la suya también está mala?”, como si de chiste se tratara. Un seco “si” fue toda mi respuesta, mientras me decía “pues nos veremos en la duncan”… “Pues nos veremos en la duncan” es, para los venezolanos, algo así como cuando en un caso extremo, una víctima con pistola en mano le dice a su atracador “pues nos veremos en el infierno” mientras aprieta el gatillo en acto de defensa.
Voy por plena autopista. En la rampa de salida a la zona industrial donde está la duncan ya está una camioneta con las luces intermitentes prendidas. Recuerdo que la última vez que pase por aquí me impresionó que la cola de la duncan casi llegaba a la autopista, así que decido pararme, en plena autopista, detrás de la camioneta. No estoy seguro que sea la cola de las baterías, hasta que comenzamos a avanzar, y luego de pasar una pequeña curva, veo que están empujando un carro más adelante. Triste confirmación de que si estoy en la cola correcta. Sólo unos 1500 mts me separan de mi meta. “El grandísimo coñodesumadre” pienso con mucha intensidad. Antes, cuando el gobierno se encargaba de gobernar y no de jodernos, vendían baterías hasta en las bodegas. Suspiro. Aviso a mi jefe que hoy me toca hacer la cola. Me da una vergüenza grandísima! Pero todos sabemos que es la realidad. 
Hora y media después de llegar a la cola, luego de recorrer 75 mts, recuerdo que una gran amiga trabaja allí. La contacto y le pido que al menos me confirme si hay la batería. Unos tensos minutos después me responde: si la hay, que no me preocupe, pero que tenga paciencia porque la cola es obligatoria. Al menos bajo la presión de saber si iba a perder mi tiempo. Igual lo estoy perdiendo. Cuantas horas hombre perdidas por sólo comprar una batería. Pero al final espero tener resuelto mi problema. Ya había contactado a un amigo mecánico de esos que consiguen todo, y espero a ver si me resuelve más rápido, lo cual implica que sea más costoso, pero bueno, mientras tanto escucho programas de radio que no conocía en el camino a encontrarme con mi destino. 
Dos horas después emboco la recta final. 800 metros, (unos más, unos menos) me separan de mi meta. Los compañeros de cola se bajan, conversan, en dos horas hasta amigos se deben haber vuelto en esta penuria obligada, pero yo no quiero hablar con nadie. Quizás si! Con el presidente, para explicarle, pizarra en mano, las consecuencias nefastas de cada uno de sus actos. Prefiero no seguir pensando en eso porque se que no me va a entender ni a parar bolas y le voy a terminar metiendo su coñazo, por lo cual terminaría preso, acusado por el psicótico de Jorge Rodríguez, por golpista. Me saco la cartera que me presiona el nervio siatico, luego de más de 3 horas y media en el carro, la primera hora y media por la incapacidad de crear nuevas vías de acceso a Caracas, las dos últimas por la incapacidad de ejercer un trabajo como el de presidente, ministro, viceministro, venezolano…
4 horas después, estoy a unos 50 metros del sitio. Cuanto más tardare en que me atiendan, sólo Dios debe saberlo. Me dieron un cartelito que le colocaron al carro, y el muchacho, ante mi pregunta de si tenían la batería para mi carro, me dio un “si” como para salir del paso. A estas alturas estoy alterado y quizás eso me hizo ver una sonrisa de burla, así como de “jodete pitiyankee cachorro del imperio, haz tu cola y pierde tu tiempo”, pero espero que sea yo en mi desesperación. Veo a los que van empujando el carro… 4 horas empujando ese carro no es nada fácil. Siempre hay alguien en peor situación que uno, pienso. En estas 4 horas ya habría llegado, en un promedio de 100 km/h, a 400 kilómetros de aquí. Por ahí por Barquisimeto estaría, por ejemplo. También hubiese atendido cualquier cantidad de pendientes en la oficina. Pero no, hoy me tocó a mi está cola. Pobres de aquellos que todos los días les toca una cola para comprar, por ejemplo, comida. Estimo que al menos estaré una hora más aquí. 5 horas por quizás unos 15 minutos de gloria. Ojalá fuera por un concierto de U2 o algo así, pero no, es por una simple y triste batería…
4 horas y cuarto luego de llegar a la cola, entro al establecimiento. En resumen, entre esperar que me atendieran, pagar el único modelo que había de batería, colocarla, probar el sistema eléctrico y salir: 25 minutos. Sólo 25 minutos. Sólo 25 benditos minutos. En el sitio habían más técnicos que baterías. Lo logré…
Seis meses tengo de garantía. Seis meses durante los cuales al menos una vez debo llevar a revisar la batería, para que en caso de daño y/o falla me la cambien. Es decir, que obligatoriamente debo pasar, en forma voluntaria, por el mismo trauma de hoy. En ese caso por menos de los 25 minutos que me tomó el trámite. Iré contando uno a uno cada día que vaya pasando, confundido entre querer ir para evitar perder la garantía, y no querer calarme otras 5 horas como las de hoy. Esperemos que en esos seis meses pase algo que haga que cambie el país de este estado de pronóstico reservado a uno se esperanza y normalidad.

El miedo de maduro

junio 3, 2014

La guardia en la calle, cabrones de acera
Cual aves de rapiña a los inocentes esperan
Punto de control, el palacio aislado
Creen que dejaremos a Leopoldo de lado
Aplican la justicia que ellos inventan
Constitución violada, toda ley revientan
A ver que harán cuando perdamos la paciencia
No existe verdugo que pueda implorar clemencia
Sigan haciendo lo que más les provoca
Sigan escupiendo su odio por la boca
Sigan adelante con todo este desastre
Que así nos preparamos para botarlos cual lastre
Se cierran las filas, no alcanzarán las cárceles
Tendrán que poner cerca ciclón por todas partes
Cual perros de caza olemos lo más puro
Se siente, se huele, el miedo de maduro