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Viendo el ojo del huracán

noviembre 2, 2016

Mientras viví en Venezuela, fuí duro crítico de las circunstancias que a diario se daban en mi país. En abril del 2014 publiqué mi artículo “MUDez dictatorial” en ocasión del fulano “diálogo por la paz” que se dió. Hoy, cuando las circunstancias me han llevado a vivir en otro país, veo con profunda tristeza y depresión cómo, luego de aquel “diálogo” y toda la represión, burla, persecución y pare usted de contar cosas terribles que ha hecho este gobierno, la MUD nuevamente asume su papel de judas. He leído excelentes artículos acerca del por qué se están haciendo las cosas de esta manera tan “parsimoniosa” por decir lo mínimo, y entiendo que se busca erradicar “por ahora y para siempre” el mal de la versión de Socialismo que propugna el gobierno, pero, pero, Y PERO! Jamás entenderé ninguna razón relacionada a jugar con la esperanza de la gente. En distintas oportunidades he escrito acerca de cómo el gobierno de Venezuela utiliza los métodos de Goebbels en su favor, pero hoy, lamentablemente, debo también denunciar que esos juegos macabros no son de uso exclusivo del gobierno, sino también de la oposición. Y me surge la duda de si al final de cuentas, será el mismo juego macabro del gobierno, sólo que en éste caso interpretado por quienes no se cuando ni por qué se supone que son la oposición. Un amigo mío, que fué botado por aquel “pito de la desgracia” de PDVSA, siempre me dice que si entre los de la oposición están personajes como Timoteo Zambrano, quien traicionó a ese contingente de personas en aquel momento, las cosas no van a ser como las pintan; y yo siempre le contesto que bueno, hay que ver, que si la confianza, la esperanza… Desde aquí vemos como se desbordan las calles en protesta, pidiendo, rogando y mostrando la voluntad que se tiene de asumir un cambio que se hace necesario de forma inmediata, y vemos las declaraciones y las amenazas de que se cuide el gobierno, hasta que, en esa espiral de emociones, nos anuncian que se va a marchar a Miraflores. Miraflores! el centro del poder, donde dieron la vida muchos Venezolanos para al final ser traicionados por la oposición que se hizo del poder y que en minutos hizo inútiles esos sacrificios… la oposición… la misma que hoy se hace llamar MUD?

No podía creer cuando vi el video de Chuo Torrealba saludando a quienes lo han mandado a matar, literalmente. A un Ocariz hasta contento dandole la mano a la mente que buscó ensuciarlo haciendo uso de la enfermedad de su hijo. Y bueno, está el Papa de por medio, y como cristiano debo entender que al menos hay que darle la oportunidad al perdón… Pero cuántas veces Dios mío se va a hacer? A cambio de qué? y entonces, ahora la situación es mucho más complicada, porque la estrategia parece estar muy bien diseñada, supongo que entre las dos partes que ahora se muestran como una sola, porque ahora ya no es que escuchemos ni al gobierno ni a la oposición, SINO AL PAPA!!!! Y de verdad voy a cruzar la esquina en este momento, porque irme por ese lado me va a llevar a sitios que ya he visitado y que no quiero mencionar, al menos POR AHORA.

Entonces, luego de eso, y como era de esperar, siguen los insultos, las persecuciones, Leopoldo preso, el país pagando más por la estadía de Rodriguez Zapatero que por los tratamientos de Cáncer, y se suspenden todas las acciones que eran la punta de la espada que nos llevaría, como la de Bolívar, a la tan ansiada Libertad. Y lo peor es que luego, el mismísimo Chuo Torrealba declara que le dieron una patada a la mesa!!!??? Pero por amor de Dios Chuo! Y es que ahora te la vas a dar de Pendejo y también vas a decir que te engañaron!? Ahora, entonces, van a decir que mejor si sigamos con el juicio político? Y la marcha a Miraflores se retoma el próximo miércoles, cómo si de la suspensión de un concierto se tratara? No, esto no es juego. Y sé que muchos me han dicho que mi derecho a opinar al respecto se acabó en el momento en que me fuí del país, pero sepan que mientras sea Venezolano (que no sólo lo dice mi cédula, sino que es lo que soy y seré por siempre), opinaré y lucharé en pro de un país como el que quizás tuvimos, pero que definitivamente necesitamos. La verdad es que no sé si es que todo esto lo vemos los que estamos fuera del ojo del huracán, pero de lo que si estoy seguro es que requerimos urgentemente un cambio de actitud. Y antes de que cualquiera me grite que me es muy fácil opinar desde un teclado, quiero aclarar que creo firmemente en que la victoria la alcanzaremos cuando todos creamos en ella. Y eso no significa que el que mas sale a la calle, el que mas piedras tira, o el que menos “selfies” se toma en las marchas es el que va a sacar adelante la lucha. Todos hacemos falta. TODOS. Pero, mientras sigamos amarrados a la idea de que Jesús es un ejemplo que puede ser imitado por cualquiera de nosotros, y más si se cuenta con el apoyo de su Iglesia, seguiremos viviendo esta tragi-comedia y haciéndole el juego al gobierno. Jesús es uno sólo, no hay más redentores, y en el caso de Venezuela, el grave problema es que no se cumple aquello de que “el que se mete a redentor, muere crucificado”. Por el contrario, cada día vemos como los falsos redentores lo que hacen es preparar su futuro y el de sus allegados a costa de la crucifixión de todos y cada uno de nosotros.

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NOS PATRIAE: el efecto "por ahora"

febrero 5, 2014

Quién le habrá escrito ese corto pero impactante discurso. Más importante aún, quien lo habrá obligado a decirlo…

Aquella noche me dormí temprano con el televisor prendido. Cerca de la medianoche, en alguna vuelta que dí, vi en televisión a Eduardo Fernández hablando junto con un grupo grande de políticos de la época. Ni siquiera me interesó saber que decían, aunque me pareció algo extraño. “Estos güebones” pensé, apagué el televisor, y me dormí. Luego, me desperté exaltado por los gritos de la gente en los edificios de alrededor, que se asomaban y gritaban “GOLPE DE ESTADO! GOLPE DE ESTADO!”. Me desperté, y al prender el televisor vi lo poco que pasaban de lo que ocurría. Aún no contábamos con la disponibilidad de teléfonos móviles ni redes sociales, de manera que se trataba de esperar. Llegado el momento, apareció “el cabecilla”, llenándonos con ese “por ahora”.
En lo personal, más allá de lo que habían hecho, lo que me impresionó y capturó fué el hecho de ver a alguien que asumía su responsabilidad ante tamaña acción. El sólo hecho de aceptar su fracaso, definitivamente lo había salvado de una muerte segura. Luego de eso, participé activamente en muchas tareas relacionadas con ese movimiento, siempre inspirado en que en ese pensamiento estaba la salida. Y lo mejor era que contábamos con un líder en el que podíamos confiar, ya que llegado el momento estaba demostrado que podría reconocer las fallas, asumirlas y corregirlas, lo cual hacía que aquel “por ahora” se hiciera eterno.

El tiempo pasó, y aquel “por ahora” logró dejar de ser una promesa, para convertirse en prometedora realidad. Quienes pensamos, o mejor dicho creímos, que la Venezuela que aspirábamos finalmente surgiría basada en los conceptos de justicia social y desarrollo económico, nos convertimos en los más grandes cabrones de la historia de nuestro país. Cuando caímos en cuenta, ya no hubo manera de inocular ese efecto adormecedor de aquel “por ahora”. Cada vez que surgía la duda, que se alzaban las voces, nos adormecían nuevamente con el “por ahora”, con lo cual compraban y compraban más tiempo. Más tiempo que utilizaron en detrimento de la Patria y sus ciudadanos.

Ahora, 22 años después, escucho al Presidente relatar la situación que en aquel entonces inspiró la necesidad de revelarse contra ese sistema. Desigualdad social, corrupción, entrega del país, oligarquía fascista, desempleo, falta de seguridad social, altos precios… y pienso que es exactamente lo mismo que estamos viviendo ahora. Miento! no es exactamente lo mismo, porque ahora estamos peor. Peor, porque en estos 22 años se ha contado con el mayor ingreso petrolero de la historia; Peor, porque en estos 22 años el Gobierno ha tenido más poder “constitucional” que cualquier otro Gobierno de nuestra historia; Peor, porque los niveles de impunidad son tales que no hay pudor de ejecutar actos de corrupción de manera pública y notoria; Peor, porque jamás Gobierno alguno había entregado al país por tan poco. Y lo mas triste, Peor, porque aquel que surgió de su capacidad de reconocer el error cometido, y a quien se le dió la oportunidad de lograr por la vía legal lo que pretendió por la vía violenta, nunca tuvo la voluntad de corregir los errores que, como es perfectamente normal, cometió, dejando claro que aquella visión no fué nunca suya, y por supuesto tampoco de quienes lo han sucedido.

Aquel discurso no pudo ser de su propia inspiración. Aquel “por ahora” definitivamente fué un guión escrito por un genio anónimo que, de haber llegado a tener el poder que le dió a quien jamás creyó que llegaría a tenerlo, hubiese convertido a Venezuela en la potencia que sabemos podemos llegar a ser.

Imposible es no atreverse a mencionar el Santo Evangelio según San Mateo 7, 15-20:

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis.