Reflexión de la semana: Adaptación

octubre 29, 2016

reflexionesCuando se está sometido a cambios que se consideran radicales, lo más importante no es enfrentarlos y asumirlos, sino adaptarse a los mismos. Y es que es muy distinto Adaptarse que Acostumbrarse. El acostumbrarse no significa necesariamente que se internaliza el cambio (y yo osiempre asumo que todo cambio es para mejorar!), sino quizás acostumbrarse a que las cosas, las situaciones, simplemente no van a ser como se planificó, lo cual conlleva algo de derrota. Pero adaptarse, por el contrario, es como asumir que las cosas no serán como se planificó y buscar sacar lo mejor de cada situación. Así, comencé la semana con una frase de Steve Jobs: “Your work is going to fill a large part of your life, and the only way to be truly satisfied is to do what you believe is great work. The only way to do great work is to love what you do“. Definitivamente no se trata de hacer algo que te guste, sino que te guste lo que estas haciendo, y en lo referente al trabajo, siempre conseguimos las razones por las cuales el trabajo no es lo que nos gusta, sin embargo, nunca tendremos un trabajo que realmente nos guste. Por algo nos pagan por hacerlo, no? Pero eso no significa que no lo hagamos con pasión, que cada día represente un nuevo reto y que al final del mismo sintamos que estamos avanzando. Si no es así, no pierdas más el tiempo y busca otro trabajo. Luego, me llamó la atención esta frase de Ed Catmull: “It’s not the manager’s job to prevent risk. It’s the manager’s job to make it safe for others to take them“. Uno comienza a prepararse quizás desde su casa, luego en la Universidad (a quienes hemos tenido ese privilegio) y luego viene la etapa de adquirir experiencia en el ámbito laboral. Por supuesto que en ese camino se enfrenta uno a muchas situaciones que le son desconocidas, pero que esa preparación, cada clase que se recibió, cada consejo que se escuchó, va tomando sentido. Y luego llega ese momento en que te sientes protagonista de alguna de las situaciones “teóricas” que se vieron o escucharon, y te parece increíble que te esté sucediendo. Y toca tomar la decisión de hacer lo que se aprendió, o de inventar cualquier otra solución. Cuando vemos las estrellas en la noche, no recordamos que no brillan por luz propia, sino por la que reflejan, a pesar de que no vemos en ese momento el sol.

En estos días me ha tocado decir muchas veces por qué no soy bueno vendiendo, o mejor dicho, por que no soy bueno como Vendedor, y es que para mí el secreto de un vendedor es la relación que establece con sus clientes, al punto que dejan de ser clientes para ser amigos, compañeros. En un equipo de Beisbol (y me voy a ir por este camino aún cuando en deportes soy un ignorante) hay pitchers abridores y cerradores (y creo que intermedios). Lo cierto del caso es que yo sé que soy bueno, en cuanto a ventas se refiere, para llegar a darle la estocada final a un cliente. Pero no soy bueno en mantener la relación; Y como iempre he estado en Operaciones, pues la queja a la que siempre nos enfrentamos por parte de ventas es que no los apoyamos. Por eso, esta frase de Martin Baird se me hizo tan llamativa, al quizás dar alguna respuesta a esa queja de ventas en cuanto a no apoyarlos: “Inconsistent customer service is worse than bad customer service”. Pero también hay que estar claros que el servicio al cliente no es solo el que hacemos en sus instalaciones, sino esa percepción que tiene de la relación con quien le provee del servicio. Y hablando de esa relación, obviamente el cliente es el centro de las acciones, pero resulta que si no se cuenta con una oferta de valor real e impresionante, se “baja” al nivel donde solo el valor económico cuenta, y en ese aspecto, los clientes siempre saldrán ganando, ya que como indica Mark Sanborn en su frase: “The customers that are willing to pay you the least will always demand the most“.

Y, finalmente, la frase que complementa esta semana de parte de Charles Darwin: “It is not the strongest of the species that survives, nor the most intelligent, but the one most responsive to change“. La adaptación termina siendo un proceso que, si se están haciendo las cosas bien, debe ser contínuo, ya que siempre se estará sometido a un cambio. Y lo más importante es lograr encontrar lo positivo en todo cambio. Obviamente, hay eventos que son devastadores, pero que de igual manera, más que dejarns vencer por ellos, debemos tomarlos como base para construir lo que sea necesario para mantenernos en el camino, siempre hacia adelante.

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Paren el mundo que me quiero bajar (por Luis Serantes)

octubre 29, 2016

Afortunadamente, hay joyas que uno se va encontrando en el camino. Hace mucho tiempo leí este artículo, y recientemente, mi amigo Luis Serantes me lo reenvió, y me sigue pareciendo excelente, quizás aún más vigente que cuando lo leí. Por ello, hoy les dejo el escrito original de Luis, esperando que sea de su agrado, así como que reflexionemos acerca de la realidad de la que formamos parte actualmente.


Paren el mundo que me quiero bajar.
Luis Serantes

“….si mi visión del futuro es correcta, ello significa que el mundo de la física y de la astronomía son inagotables; por mucho que avancemos hacia el futuro siempre sucederán cosas nuevas, habrá nueva información, nuevos mundos que explorar…”
Freeman Dyson

Vivimos en mundo que en los últimos 20-30 años ha evolucionado a un ritmo vertiginoso (aún cuando nuestro querido y golpeado planeta ha girado a sus apacibles e imperceptibles 1670 km/hr). En la actualidad ya no podemos llamar partículas atómicas únicas e indivisibles al neutrón y al protón (si a su hijo aún le enseñan esto en la escuela retírelo de allí de inmediato), sabemos que el tiempo ya no es absoluto, que las naciones no se pueden aislar ni económicamente (nunca han podido) ni comunicacionalmente (¡ya no pueden!). La globalización es una realidad en todos los aspectos de la humanidad, por más que se intente luchar contra ella y por más discursos y libros que publiquen intelectuales destacados de diferentes tendencias políticas y económicas. Y si aún dudamos, observemos estas estadísticas y hechos tomados de algunos portales de Internet.

  • Para divulgar un mensaje (esto aplica para divulgación de mensajes no relacionados con eventos de alto poder mediático, catastróficos o de alto impacto para la humanidad) a 50 millones de usuarios a la radio le tomaría 38 años, a la TV 13 años (¡siempre y cuando no se trate de un mundial de futbol!) y a facebook 9
    meses.
  • Si facebook fuese una nación sería la cuarta más poblada del mundo, otros sostienen que sería el doble del área que ocupa Japón.
  • 80% de las empresas a nivel mundial están usando LinkedIn como una herramienta de búsqueda y captura de personal. (En la antigüedad se acostumbraba a llevar el currículo impreso con una fotito a las empresas y esperar la tan ansiada llamada de RRHH).
  • 80% de los usuarios de twitter lo hacen a través de su celular de manera que actualizan sus comentarios en cualquier parte todo el tiempo. (Información en tiempo real).
  • YouTube es la segunda herramienta de búsqueda en el mundo y posee más de
    100.000.000 de videos.
  • Wikipedia posee aproximadamente 13 millones de artículos (aún no se les ocurre vender cada artículo a $1).
  • 70% de las personas entre 18-34 años han visto TV en la web.
  • Más de 1.5 millones de contenidos (links, blogpost, fotos etc.) son compartidos en
    facebook diariamente.
  • Si usted envía un (1) e-mail, su e-mail es uno de los 165 billones enviados cada día. (No se preocupe, su e-mail aun sigue siendo importante)

Lo presentado anteriormente ha sentado las bases para empezar a considerar lo que algunos denominan “Social Media Revolution” y esto a su vez ha dado inicio a la nueva “Socialnomics”, aún cuando desde hace mucho tiempo se sabe de la potencialidad económica de Internet. Sin embargo con el crecimiento exponencial de las redes sociales, o mejor dicho de los usuarios y adictos a las redes sociales, se ha entrado en un nuevo nivel en la economía. Solo para tener una idea, imagínese usted que un grupo de personas descontentas con un proveedor de servicios publiquen en su twitter o facebook una opinión desfavorable del mismo, la inmediatez de la información y el alcance de ésta tendría efectos extremadamente negativos sobre el proveedor de servicios y por ende costos importantes en publicidad y mercadeo para revertir esa opinión adversa. Un interesante estudio sobre el impacto de Internet en la actualidad lo realiza (lo vaticina) en 1999 el polémico físico teórico Freeman Dyson en su libro “The Sun, The Genoma & The Internet, Tools of Scientific Revolution”. En esta misma línea sobre predicciones tecnológicas en el corto, mediano y largo plazo ha escrito, el también físico teórico, Michio Kaku en su libro “Physics of The Imposible” (En este libro se analizan temas como teletransportación, psicoquinesia, máquinas en el tiempo, invisibilidad etc. de una manera seria, responsable y con argumentos basados en los últimos avances de la física moderna y de las matemáticas. Libro de lectura recomendada para aquellos que creen que toda la tecnología que usan los viajeros de Star Trek es pura ciencia ficción.) publicado en 2009.

Ahora bien, con este avance de la tecnología estamos obligados a ser más productivos
que nuestros ancestros (ellos realizaban cálculos complejos con una extraña herramienta
denominada ¡regla de cálculo!) y a desarrollar más la capacidad de autoaprendizaje (antiguamente se denominaban autodidactas) y usted se preguntará Por Qué?…pues, porque
sencillamente “…lo que es cierto hoy puede dejar de serlo mañana…”. Por ejemplo, algunos estudiosos de la información y sus procesos afirman que “la mitad de la información que un estudiante recibe en su primer año de carrera universitaria estará desactualizada cuando él se encuentre cursando el tercer año…”. Esto no aplica para todas las carreras universitarias, al menos no a esa tasa de cambio, pero lo que no deja de ser cierto es que mucho de lo aprendido en la universidad ha cambiado o por lo menos ha sido mejorado.

El avance, crecimiento y masificación de la tecnología (¿Quienes de los que leen este
artículo tenían celular en 1993?) también conlleva a una serie de aspectos negativos, los cuales hay que afrontar y más aun tener conciencia de que existen y forman parte de nuestra realidad y cotidianidad, por ejemplo:

  • Dos tercios (2/3) de los usuarios de las redes sociales trabajan en empresas. Estos
    usuarios gastan 18.5 billones de minutos cada día en estos sitios, es decir si las redes
    sociales no se regulan, al menos internamente en las empresas, pueden convertirse en factores que afectan severamente la productividad.
  • Uno de cada cuatro empleados prefiere comunicarse vía e-mail en lugar de cara a cara. Se estima que en 2020 serán tres de cada cuatro empleados. Esto crea relaciones
    interpersonales cada vez más des-humanizadas, en donde la comunicación interpersonal directa se ve mermada.

Y en nuestro entorno familiar…¿Cómo nos afectan las redes sociales?, ¿Cómo nos afecta el
poder acceder a cualquier tipo de información con solo un click o con escribir
http://www.google.com?. En el pasado se decía que nuestros hijos eran educados por la TV (un
profesor de filosofía de la Universidad Simón Bolívar-Caracas, prefería que su hijo leyese a
Sartre o Foucault antes que ver los Simpsons), sin embargo hoy en día…¿Podemos decir que
nuestros hijos son educados por Internet, Wii, Nintendo DS etc?. En el mundo de hoy nosotros estamos enfrentando situaciones en las cuales nuestros padres no se vieron envueltos, por ejemplo, como afrontar el hecho que nuestro hijo, que apenas sabe multiplicar o dividir, nos pida un teléfono inteligente pues eso es lo que “los demás amiguitos tienen”?. ¿Es la solución negar de manera radical el acceso a las herramientas tecnológicas de información y comunicación (leer Sartre antes que ver los Simpsons)?. Como se puede observar una parte de los dilemas éticos que enfrenta la sociedad actual y más aun de la familia actual aparecen en la exacta medida en que la tecnología evoluciona y se masifica. Esto se agudiza y alcanza niveles de extrema preocupación cuando las herramientas avanzadas de comunicación e información como los teléfonos inteligentes se convierten en blanco preferido por la delincuencia.

Sin duda alguna, y como reflexión final, está en nosotros aprovechar y maximizar el uso de la tecnología pues es ésta quien permite aprender de ella misma, no podemos imaginar nuestro proceso de aprendizaje sin google o wikipedia, por ejemplo. Pero también somos nosotros los responsables de la información que compartimos en las redes sociales, de los principios y valores que inculcamos en nuestro núcleo familiar y que no tienen que estar necesariamente reñidos con Pókemn Go. Hoy en día, el conocimiento y evaluación de la tecnología por parte de los padres y el establecimiento de una efectiva comunicación en el hogar son parte de los elementos fundamentales para lograr que sus hijos tengan una visión global y a la vez descarnada del mundo tecnológico que nos rodea con sus bondades pero también con sus peligros. Somos nosotros los que establecemos e inculcamos el sentido de responsabilidad con el que se deben manejar todas las herramientas comunicacionales y de acceso a la información existentes y que, sin duda alguna, están haciendo que la tierra a pesar de sus 1670 km/hr constantes, “gire” mucho más rápido que hace algunos años atrás cuando lo más avanzado era lotus 1-2-3 o más aun,
cuando algunos de nuestros antepasados usaban tarjetas perforadas y tenían que esperar semanas para obtener el “programa” compilado. 😉

Luis Serantes es Ingeniero Químico Universidad Simón Bolívar, con una Especialización en Ingeniería de Procesos en la Universidad Francisco de Miranda. Actualmente se desempeña como Ingeniero Líder de Proyectos en Honeywell. Su carrera siempre transcurrió rodeado de físicos más que de ingenieros y por filósofos más que de “panas” de allí la inquietud por temas nada convencionales para un ingeniero.

Reflexión de la semana: Descubrimiento 

octubre 14, 2016

reflexionesEn las últimas semanas he estado enfrentandome a muchos de  mis temores, de los cuales el más complicado ha sido al cambio. Uno se traza un plan, basado en las condiciones del momento y lo que se prevee que va a ser el futuro, y, como es la vida, de repente todo cambia. Hay quienes tienen capacidad de adaptación rápida, y otros que hemos tenido que aprender por supervivencia, haciendo que el proceso tarde mas tiempo. Lo positivo es que he descubierto que puedo adaptarme hasta a las situaciones más impensables. Comencé la semana con una cita de Brian Gazer: “life isn’t about finding the answers, it’s about asking the questions“. Lo normal es buscar respuestas. Pero cuando se piensa qué preguntas se quieren responder, termina uno descubriendo que son preguntas que otros han hecho. Por ello, es necesario cambiarse de acera y comenzar a ser uno quien haga las preguntas que otro responda. Luego compartí una cita de Betsy Sanders: “Service, in short, is not what you do, but who you are. It is a way of living that you need to bring to everything you do, if you are to bring it to your customer interactions“. En las últimas semanas, entre los cambios que me ha tocado vivir, está el comenzar a aprender lo que forma parte del mundo de las ventas. Para mi sorpresa, llegué a la conclusión de que sabía más de lo que siempre asumí. En primer lugar, no hay mejor manera de comportarse como vendedor que actuar considerándose un cliente. Uno, como cliente, sabe muy bien lo que espera de un vendedor. Ese “feeling”, ese “nosequé”, el sentir que quien nos está ofreciendo algo es sincero, cree en lo que ofrece, y no busca estafarnos. Y en mi caso, que desde hace muchos años trabajo en el área de Servicios, pues el tema es mucho más profundo. Cuando adquirimos un Servicio, es porque contamos, confiamos en que el mismo va a proveer una seguridad. Nada peor que un cliente que adquiera un servicio por necesidad o por no tener más opción. Termina siendo una especie de secuestro, una relación basada en el síndrome de estocolmo. Y eso está muy mal. Cualquiera vende un Iphone, pero no todos transmitimos la confianza, seguridad y compromiso que se requiere para establecer relaciones alrededor de un Servicio. Luego, una frase muy profunda de Chuck Klosterman: “The villain is the person who knows the most but cares the least“. En lenguaje coloquial traduciría esa frase como “voy a dejarlos que se jodan para luego demostrarles que yo sabía como solucionar el problema”. Hoy en día con el boom del Liderazgo, vemos como muchos se hacen llamar como tales pero, llegado el momento, no dan todo por el beneficio del equipo, lo cual los hace caer de ese pedestal a velocidades infinitas y a profundidades inéditas. En los tiempos recientes se ha puesto de moda el tema de la planificación. “Task Lists” y todas las versiones de aplicaciones de seguimiento son al menos tema común hoy en día, y en mi caso, he logrado sentirme menos estresado en medio del mar de requerimientos y expectativas basandome no solo en la planificación sino en la visualización de lo que va a ser cada uno de mis días. Jim Rohn resume de manera magistral lo que siento con su frase: “Never begin the day until it is finished on a paper“. Y cerré la semana con una frase de alguien a quien admiro profundamente desde que lo escuché por primera vez en el podcast de Tim Ferris. Un militar exitoso dedicado a transmitir su experiencia para aplicarla en todas las áreas de la vida, y que en mi caso ha ejercido una gran influencia. De manera muy sencilla, y con su teoría del “Extreme Ownership“, Jocko Willink dice en su libro: “There can be no leadership where there is no team“. Hay quienes se proclaman Líderes basados en sus conocimientos y capacidades, pero no pertenecen a ningún equipo. Si pueden formar parte de grupos de personas reunidas por exigencias laborales, pero que de ninguna manera son un equipo. Y se les va la vida autoconvenciéndose de que el problema es “exógeno” a sus capacidades y conocimientos, cuando la realidad es tan sencilla y patética: no tienen equipo.

Afortunadamente, la vida siempre nos dará las oportunidades que necesitamos. Está en nosotros el prepararnos día a día para poder identificarlas y aprovecharlas. No hay mayor satisfacción que hacer lo que a uno le gusta, e ir descubriéndose a uno mismo. Y mejor aún cuando es en compañía. Hace que uno desarrolle ese sentido de pertenencia que es tan importante al momento de evaluar el camino andado. Se pueden haber cometido errores, pero si sientes que estás en el camino correcto, todo cuanto hagas te irá impulsando hacia tu meta. Y al respecto, al final final de la semana compartí parte de la letra de una canción que me gusta mucho, de Fito & Fitipaldis que se titula Antes de que cuente diez: “Lo que me llevará al fnal, serán mis pasos, no el camino. Ya ves que siempre vas detrás, cuando persigues al destino“.

Recuperando mi biblioteca (Parte 2 de 2)

septiembre 18, 2016

En la primera parte indiqué lo que ha significado vivir entre libros, y cómo las circustancias me hicieron tener que salir de mi biblioteca “tradicional”, y describí el proceso mediante el cual había encontrado una solución a la necesidad de tener mis libros. En este capítulo detallaré cómo reconstruí, aprovechando la tecnología digital, mi biblioteca, y cómo la mantengo.

Para comenzar, por razones circunstanciales, mi sistema está basado en el Kindle de Amazon. Una vez que tuve mi Kindle, comencé a hacer uso de mi “lista de deseos” (wish list) para ir anotando los libros que planeaba comprar. Uno de los puntos más relevantes en mi sistema era el precio de los libros. En Twitter conseguí una recomendación que es básica en mi sistema, que son listas de libros a precios muy e incluso gratis por tiempo determinado. Así, me suscribí a varias, y al final me quedé solo con eBookStage y SweetFreeBooks. Así, recibo todos los días un correo electrónico de cada una de estas listas en las que me indican los libros (y de hace algún tiempo para acá también audiolibros) que están en oferta (muchos gratis). Al comienzo comencé a “comprar” todos los que estaban gratis, sin embargo, luego de algún tiempo entendí que no iba a poder leer nunca todos los libros que estaba comprando de esa manera, por lo cual me apoyé en el sistema de “reviews” de Amazon. Por cada libro gratis que por el título y la descripción me llama la atención, lo reviso en Amazon.

art01Mientras mayor es el número de personas que han comentado acerca del libro, mejor. Y en mi caso, aparte de los comentarios, la regla base es que todo libro que seleccione debe contar con al menos un 80% entre 4 y 5 estrellas. Cualquier libro por debajo de eso no lo selecciono, y los que están por encima va a depender de lo que lea en los reviews que hayan hecho, lo que me “enganche” la descripción, y seguramente mi estado de ánimo ese día. Hay algunos casos especiales, que son los libros que recomiendan por otras vías. Artículos, podcasts y listas de correo son una fuente permanente de recomendación e libros. Especial mención hago a Niklas Goeke, quien ofrece, en su página 4minutebooks resumenes de libros que se leen en 4 minutos. Es una muy interesante opción para quienes buscan ampliar su biblioteca. Claro está, independientemente de la fuente, en mi caso siempre aplica lo del 80% de reviews entre 4 y 5 estrellas. Sólo en muy pocas oportunidades no la aplico, aunque por lo general, los libros que recomiendan están en esa categoría.

Al comienzo iba registrando todos los libros en mi wish list en Amazon, pero, a pesar de saber que tenía la información segura y accesible, no era de fácil acceso y uso. Quizás el tema es que ese sistema no está diseñado para el uso que le quería dar, lo cierto del caso es que, por una parte, no me era cómodo ver mis libros en el kindle (por ninguno de los dispositivos que tengo), y tampoco me gustaba cómo ver mis libros en mi lista “por comprar”. Entre tantas aplicaciones que pruebo regularmente, tuve un primer intento con Evernotes (el cual uso para prácticamente todo), sin embargo tampoco me proveía lo que buscada. Y buscando opciones para organizarme llegué al Trello. Inicialmente lo utilizaba para llevar el detalle de mis actividades, pero un día comencé a ver que podría inventar una forma de tener disponibles mis libros de una forma mas cercana a como hacía con mi biblioteca. Trello me iba a permitir crear una bibioteca con casi todas las ventajas de mi biblioteca real, así que comencé a trabajar en eso.

Definí las categorías como iba a conformar mi biblioteca:

  • Leyendo: Los libros que estoy leyendo. Por lo general leo más de uno a la vez, ya que dependiendo del estado de ánimo me es más fácil encontrar lo que me “engancha” (a menos que consiga un libro que no me deje soltarlo hasta llegar al final)
  • Leído: Todos los libros que voy leyendo. En mi caso, incluí los libros que ya había leído antes incluso de tener mi Kindle. Afortunadamente, los tenía anotados en Evernotes…
  • Preferido (de los leidos): Hay libros que terminan siendo favoritos. Cuando uno pasa por la biblioteca y los ve los recuerda, y terminan siendo de consulta rápida (por lo general se agarran en el camino al baño).
  • Por Leer: Los libros que tengo comprados y pendientes por leer.
  • Por Comprar: La conclusión a la que llegué es que es más rápida la manera cómo encuentro libros que quiero leer que mi capacidad de realmente leerlos. Por ello, cree unas categorías para los libros que quiero comprar basado en el precio. Debo confesar que por lo general, los que realmente me llaman la atención siempre están en la lista de los mas costosos. Así, puedo saciar mi necesidad de comprar un libro dependiendo de lo que esté dispuesto a gastar.
    • Por Comprar (0 dolar)
    • Por comprar (<=1 dolar)
    • Por comprar (entre 1 y 3 dolares)
    • Por Comprar (entre 3 y 5 dolares)
    • Por comprar (mas de 5 dolares)
  • En su búsqueda: Son los libros que escucho que son buenos o me recomiendan, y que anoto rápidamente en esta categoría. Luego con más calma los busco y dependiendo de su precio pasan a estar en alguna de las categorías antes indicadas.

Al final, mi nueva biblioteca es así:Biblioteca Trello

Lo que resta entonces es indicar cómo registro cada libro en esta biblioteca. En la categoría correspondiente, agrego una nueva tarjeta.art02El título de la tarjeta es el mismo título del libro como aparece en Amazon (copio y pego). En la descripción, pego el URL del libro en Amazon. De esta manera puedo acceder a los detalles del libro cuando lo necesite (para dejar comentarios, verificar el precio, ver los datos del autor, etc.). Y utilizando el botón “Adjunto”, coloco la imagen del libro que es la misma que aparece en Amazon. De esta manera tengo la información que, para mi, es prácticamente el libro. Una ventaja adicional es que en las tarjetas de Trello puedo incluir comentarios que se incluyen al momento de hacer búsquedas. Así, por ejemplo, un dato que me interesa de los libros es el número de páginas. A veces uno quiere leer algo corto, y obviamente si cuentas con el libro en físico es fácil seleccionarlo, pero en este caso, la idea es copiar ese detalle del resúmen del libro en Amazon y poder hacer búsquedas por el numero de páginas (aún estoy trabajando en la implementación de esto), pero también aprovecho esta capacidad para escribir los comentarios o notas sobre el libro en la medida en que lo voy leyendo.

Al final, un libro en mi biblioteca queda registrado así:art03(por cierto, si buscan un TREMENDO libro sobre liderazgo, hagan la inversión en este…)

Una vez los libros están en mi biblioteca, la magia la pone Trello. Puedo moverlos dentro de cada categoría, pasarlos de una categoría a la otra, como mencioné anteriormente puedo agregar comentarios, imágenes y todo lo que necesite. Pero lo más importante para mi es que tengo mis libros ahí, todos, que los puedo ver, puedo buscar entre ellos, leer el resumen, y decidir si los leo, en cuyo caso lo que hago es que los busco en el Kindle y listo!

Cada día que pasa me impresiona más el hecho de contar con tanto avance tecnológico. Recuerdo las veces que en la escuela me tocó ir a la biblioteca pública, buscar en los ficheros, que estaban escritos a máquina de escribir, el libro que buscaba, pedirlo y sentarme a leerlo y a transcribir lo que necesitaba. Cuando mucho, tuve oportunidad de sacar fotocopias, y aquí estoy ahora describiendo como, por las vueltas del destino, transformé mi biblioteca de lo real a lo digital. No hay nada como tener un libro en la mano. Ese olor, esa sensación que dan las hojas al pasarlas. El ir terminando una y ya estar sintiendo el papel en los minutos previos a darle la vuelta. Eso nunca pasará de moda, sin embargo, ante circunstancias como la mía, que de paso no soy el único que las ha enfrentado, pues se presenta esta oportunidad. La adaptación es lo que permite la supervivencia en todos los ámbitos y áreas, y en este caso, pues realmente he logrado sobrevivir a no tener pero ni un librito de verdad. Por ahora, el método me ha funcionado, y estoy trabajando en muchas mejoras y otras ideas. Espero que a aquellos que se sientan frustrados por sus libros les de el mismo resultado que a mí. Y si no es así, pues ni modo, cómprese su biblioteca, y comience a llenarla de sus libros…

“Few pleasures, for the true reader, rival the pleasure of browsing unhurriedly among books: old books, new books, library books, other people’s books, one’s own books – it does not matter whose or where.”
― Aidan Chambers

AQNMC Capítulo 7: Qué se necesita para ganar?

septiembre 3, 2016

A veces se siente confianza de que teniendo lo mejor, el éxito está asegurado. En mi caso, a muy temprana edad recibí una lección que me enseñó que no es así. En este capítulo del podcast la cuento…

Recuperando mi biblioteca (Parte 1 de 2)

agosto 27, 2016

Desde que nací, en mi casa había una biblioteca. En un momento fué tan grande que llenaba, ella sola, todo un cuarto. Mi papá y mi mamá siempre estaban leyendo; mi papá en su maletín siempre tenía libros. Cuando nos mudábamos, la mitad del esfuerzo era por los libros. Así crecí y, por supuesto, en mi casa siempre ha habido una biblioteca.

Para mi, pocas cosas son tan personales como un libro. Recuerdo cada libro que me han regalado, y me viene a la mente el momento y lo que sentía al leerlos. Lo que he comprado, esa es otra historia, ya que soy de los que se meten en las librerías y hojeo los que por el título me llaman más la atención, y en esa lectura rápida siento que por alguna razón debo comprarlos, con lo cual paso a la segunda fase, que es el tema del precio. Cuando el tiempo me lo permitía, me dedicaba a buscar ese “click” entre los libros de bajo costo, y lograba conseguir algunas joyas. De vez en cuando me daba un lujazo al compmrar un libro de esos que, por lo general, eran los que más me gustaban, pero también eran los más costosos. Y están los libros heredados. Esos que siempre vi en la biblioteca de la casa, o en el maletín de mi papá, o en su mesa de noche, o del que con tanta emoción contaba algo. De esos son varios los que siempre tuve en mi biblioteca.

Debo confesar que tengo una relación que puede entenderse como muy extraña con los libros. Para mí, es necesario tener no solo una lista sino los libros que voy a leer. No tenerlos es como que no hay más nada que hacer, que es el final del camino, por lo cual siempre me mantengo comprando libros y llenando mi biblioteca. Esto ha implicado la necesidad de ir requiriendo más espacio para mis libros, que se traduce en más espacio por ocupar en la casa, lo cual no es de los motivos más resaltantes de alegría para mi esposa, por lo que, al no tener más espacio para mis libros, lo que hacía era “atapuzar” las bibliotecas por todos lados. Para mi, ver mis libros siempre ha sido importante. Nada como llegar a la casa con una idea en la cabeza y seguro de que las respuestas están en mis libros, e ir a mi biblioteca y comenzar a buscar. Ir hojeando a los que se parecen al que busco, encontrar muchas cosas interesantes que no buscaba, poner en el tope de la lista alguno que otro libro para leerlo y al final encontrar lo que buscaba. O, como entiendo que hacemos muchos de los fanáticos a la lectura, en ese momento antes de ir al baño, buscar, ya con los pelitos parados, ese libro que tiene la lectura ideal para esos minutos de gloria…

Obviamente, por más que uno intente, toda biblioteca tiene una capacidad física que es imposible de cambiar, de manera que cuando comencé a necesitar más espacio para mis libros… me hicieron entender que había otras prioridades… y comencé a preocuparme. Una opción era salir de algunos libros para tener espacio disponible, pero no!, jamás salir de mis libros! Pero, los tiempos habían avanzado, y comencé a pensar que la solución era tener un Kindle. La opción era tentadora: tener disponible todos mis libros sin ocupar espacio. Comencé a leer y había, como en todo, los detractores y los entusiastas. Los primeros decían que se perdía el “feeling” de un libro verdadero, que no era lo mismo por el peso, etc. La verdad es que yo, como he sido apasionado de la tecnología, pues no tenía problema de probar. Al final, en un viaje que hice a los Estados Unidos, se me presentó la oportunidad. Tenía el dinero, la necesidad, el plan, y para las dudas, mi amigo Andrews me dió el empujón que final que necesitaba y me compré mi Kindle. Luego de algún tiempo me acostumbré y me volví fiel usuario. Quizás el único problema que encontré fué el precio de los libros, pero era algo manejable. Tenía mi biblioteca con mis libros de verdad, y ahora podía seguir ampliando mi lista a futuro de lectura sin ocupar mas espacio que el del kindle. Pero, llegó el momento en que tuvimos que mudarnos nuevamente, sólo que ésa vez era de país. Por el costo, sencillamente se hacía imposible llevarme mis libros, por lo cual decidí donarlos. Los conté todos, revisé cada uno en búsqueda de hojas o cosas que a veces se dejan en los libros. Siempre tuve la costumbre de escribir en la primera hoja de cada libro mi nombre y la fecha en la cual comencé a leerlo, de manera que cada libro que iba revisando me decía cuándo lo había leído por primera vez. Los conté, anoté los títulos, y los metí en las bolsas donde finalmente los llevé a la biblioteca donde tenía la esperanza de que serían tratados tan bien o mejor de como los traté yo. Así, solo tenía la lista de mis libros viejos, mas los que conformaban mi colección en digital. Para el kindle, encontré la manera de ubicar libros buenos a muy bajo precio e incluso gratis, de manera que la lista en digital ya triplicaba la cantidad de los que tuve en papel. Pero el sistema, por mas bueno, no me era satisfactorio.

Tenía los libros en el Kindle, pero para verlos todos no era fácil ni cómodo. En Amazon, se tiene la lista de todos los libros comprados, y aunque se pueden hacer más listas, pues no es ni cercano a esa capacidad de ver los libros como cuando se tienen en una biblioteca. Comencé a utilizar Goodreads, y es bueno, pero tampoco provee esa libertad de ver los libros e interactuar con ellos como lo hacía antes. En esa búsqueda de métodos de organización personal, comencé a utilizar Trello. Al comienzo, principalmente para cosas relacionadas con mi trabajo, pero después comencé a inventar, para al final llegar a una solución que, al menos en mi caso, cubre la mayoría de mis necesidades considerando las opciones disponibles con los libros en digital.

En la segunda parte, detallaré lo que hice, cómo lo uso y cuán satisfecho estoy con el método. Por ahora, dejo la imagen de mi nueva biblioteca, la cual siempre llevo a todo sitio donde voy…

Biblioteca Trello

Del desmayo a la meta

agosto 21, 2016

maratonNunca he sido un fanático deportivo. En mi casa, mi papá mostraba una pasión principalmente por el béisbol, pero a pesar de ello, yo no desarrollé esa necesidad por practicar ningún deporte en particular. Honestamente, nunca entendí a mis amigos cuando planificaban para ver un juego, o cuando gritaban ante los eventos que se daban. Incluso, una vez me invitaron a un juego de fútbol en un estadio, en primera fila, a todo lujo, y para mi no fué nada del otro mundo, mientras muchos de mis amigos me maldecian por no aprovechar de disfrutar esa tremenda oportunidad. Pero entonces, las circunstancias hicieron que me decidiera a correr. Bueno, obviamente comencé caminando, y pensando que correr no debería ser nada del otro mundo. Me fuí instruyendo acerca de la teoría, y en base a mis primeros fracasos, fuí entrenando y preparándome, ya con más seriedad, hasta que un día, luego de mucho, mucho esfuerzo y preparación, logré llegar a una meta. De ahí, logré terminar varias medias maratones, y me preparé para hacer mi primer maratón. Entrené con mucha seriedad. Hice cambios importantes en mi vida, y al final, casi llegando a la mitad de la carrera, un dolor que cada vez crecía más me hizo decidir retirarme.

Aquel dolor fué por un tema discal. Mucho esfuerzo, mucho entrenamiento para un cuerpo no acostumbrado lo causó. Pero, en el proceso de llegar a casi desmayarme por el solo esfuerzo de caminar a intentar finalizar una maratón (que segun mis calculos no iba a ser menos de 5 horas y media corriendo, o caminando o arratrándome si hubiese sido necesario), aprendí en carne propia lo que debe hacer un corredor para llegar a una meta. Entonces, finalmente entendí la pasión, entendí el entusiasmo y el fanatismo que antes era inexplicable para mí. En cada paso que da un corredor uno sabe a lo que está expuesto. Con cada gota de sudor se sabe lo que se está jugando. En mis carreras vi a gente caer desmayados como plátanos. Y viví el dolor que significa, luego de tanto esfuerzo, tener que retirarse, echando por tierra tanto esfuerzo y planes e incluso sacrificio no solo propio sino de muchos.

Fué increible ver al ganador cruzar la meta. Fué muy triste ver retirarse a algunos de los corredores. Son los mejores del mundo, y sin embargo viven la carrera tal como uno, o mejor dicho, uno la vive tal como la viven ellos, los grandes.

Por ahora, me preparo para retomar el camino. Voy enfilado a lograr cruzar la meta luego de correr los 42.195 metros. No va a ser fácil, pero tampoco lo fué la primera vez que lo hice.

Por todo eso, es que me emociona ver el maratón, aún cuando lo hago cómodamente acostado en mi cama…

AQNMC Capítulo 6: El interés mueve montañas, pero hay que pagar

agosto 20, 2016

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Nada más típico que una comprita en el Rattan de la 4 de Mayo – Isla de Margarita

De aquellos días cuando pasábamos las vacaciones en la Isla de Margarita, cuento cuando quisimos hacer una buena obra, a pesar del consejo de mi mamá, y cómo terminó aquella decisión…

AQNMC Capítulo 5 y medio: Sueños por Alcanzar

agosto 20, 2016

Mucho tiempo teníamos sin conversar, y ese día, por su cumpleaños, nos reencontramos. En medio de aquel monólogo que producía mi emoción desbordada (MiCo siempre supo como mantenerse incólume), se me ocurrió hacerle este regalo, y pues aquí está…

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(En la foto, de izquierda a derecha, Rafa Macadán, MiCo Mario, y yo)

AQNMC Capítulo 5: El Provecho de Cada Oportunidad

agosto 6, 2016

En este capítulo cuento sobre cómo distintas decisiones que se toman conllevan a oportunidades que, mucha veces en forma inconsciente, decidimos aprovecharlas, o no, y que al final conforman el camino que te va llevando por el tránsito de la vida.
“Definitivamente, el secreto no es contar con la habilidad de tomar las decisiones correctas y en forma oportuna. De hecho, no hay secreto realmente…”

El cuento comienza con el primer Congreso de Ingeniería de Sistemas al cual asistí, lo cual conllevó a una serie de eventos que forman parte del background de experiencia que he logrado acumular…

I congreso sistemas